Innovación climática en España: el papel clave del sector privado y la protección de la tecnología

Innovación climática en España: el papel clave del sector privado y la protección de la tecnología
La innovación climática tecnológica vinculada al cambio climático ha dejado de ser una tendencia para convertirse en una prioridad estratégica.
Según el último informe publicado por la Oficina Española de Patentes y Marcas, España está viviendo un crecimiento significativo en el desarrollo de tecnologías de mitigación y adaptación al cambio climático (TMACC), con un dato especialmente relevante:
Las solicitudes de patentes en este ámbito crecieron un 36,8% entre 2023 y 2024.
Un crecimiento que no solo refleja actividad…
sino una transformación profunda del modelo innovador.
La innovación climática ya representa casi el 20% de las patentes
En 2024, las tecnologías relacionadas con el cambio climático representaron el 17,4% del total de solicitudes de patentes en España.
Esto significa que:
- casi 1 de cada 5 innovaciones registradas
- están vinculadas a sostenibilidad, energía o adaptación climática
Y la tendencia sigue al alza desde 2021.
Este dato confirma algo clave: la sostenibilidad ya no es un área paralela, es el núcleo de la innovación.
Sectores que lideran el cambio
El informe identifica claramente dónde se concentra la innovación:
- Energías de bajas emisiones → 37,9%
- Tecnologías de uso final → 29,6%
- Adaptación climática → 11,9%
- Tecnologías instrumentales → 10,4%
- Gestión de residuos y aguas → 10,1%
España se posiciona especialmente fuerte en energías renovables, consolidándose como actor clave en la transición energética europea.
El sector privado: motor real de la innovación
Uno de los datos más relevantes del informe es el perfil de los solicitantes:
Las empresas representan el 53% de las solicitudes en España
Y hasta el 72,6% en patentes europeas con participación española
Esto evidencia algo fundamental:
La innovación aplicada no nace solo en laboratorios.
Nace en empresas que desarrollan soluciones reales.
Y aquí entra un elemento clave: la necesidad de proteger esa innovación.
Proteger para innovar: una decisión estratégica
El crecimiento de las patentes en este ámbito refleja una evolución clara:
Las empresas ya no solo innovan… protegen lo que innovan
Porque la propiedad industrial permite:
- asegurar la explotación exclusiva de la tecnología
- atraer inversión
- consolidar ventajas competitivas
- evitar copias en mercados globales
En sectores como el energético o tecnológico, donde la inversión es elevada, la protección deja de ser opcional.
Innovación y talento: avance con retos
El informe también destaca un dato positivo:
El 25,3% de los inventores en este sector son mujeres
(la cifra más alta registrada en España)
Sin embargo, sigue existiendo una brecha estructural, especialmente a nivel europeo.
Esto pone sobre la mesa una doble realidad:
- Avance en diversidad
- Necesidad de seguir impulsando el acceso y crecimiento
España, en posición estratégica
España se consolida como un país altamente especializado en tecnologías climáticas.
Esto supone una ventaja clara:
- liderazgo en energías renovables
- ecosistema innovador activo
- crecimiento sostenido en protección tecnológica
Pero también implica una responsabilidad:
seguir impulsando la innovación… y protegerla correctamente.
La lucha contra el cambio climático no es solo una cuestión ambiental.
Es también una cuestión tecnológica, económica y estratégica.
Y en ese contexto:
- el sector privado lidera
- la innovación crece
- y la protección jurídica se vuelve imprescindible
Porque en el nuevo escenario global,
innovar sin proteger… es quedarse a medio camino.

